HÁBITOS NOCIVOS EN LA MANIPULACIÓN DE ALIMENTOS

Me ha parecido realmente interesante este artículo publicado por Eroski consumer, en el que se detallan las malas costumbres que tenemos a la hora de manipular los alimentos. Recomiendo su lectura porque es bastante instructivo.

La encuesta que el Gobierno Vasco ha realizado a 1.216 personas ha puesto de manifiesto las malas prácticas que se llevan a cabo en muchos hogares respecto a la manipulación de los alimentos. Estas acciones han sido clasificadas por la dirección pública de salud del departamento de Sanidad del Gobierno Vasco de acuerdo al riesgo que presentan de causar toxiinfecciones: alto, medio y bajo.

Entre las prácticas de alto riesgo destacan:

– La costumbre de recalentar el mismo alimento en repetidas ocasiones (25% de la población), habitual sobre todo entre los más jóvenes (18-30 años) y entre quienes no tienen mucha experiencia en la cocina.

– No guardar en una nevera tortillas, revueltos, ensaladilla rusa u otros platos con mayonesa cuando se sale de excursión (13%), un hábito de riesgo por la posibilidad de que algún huevo se hubiera contaminado con salmonella (concretamente el 8,2%, según los datos de Sanidad).

– Servir la tortilla de patatas en el mismo plato donde se han batido los huevos o volteado la tortilla (casi un 11%); o emplear huevos rotos o cascados (10%).

Por otra parte, se encuentran bastante extendidos los hábitos de riesgo medio:

– Como la utilización de un solo trapo cuando se cocina (44% de la población).»Los trapos favorecen la contaminación cruzada. Si una persona que acaba de trocear un pollo en una tabla, seca la tabla con un trapo de cocina para no limpiarla completamente y se limpia las manos con él, es muy posible que los gérmenes se traspasen a los alimentos», explica Dolores Coll Jordá, responsable de sanidad alimentaria del departamento de Sanidad del País Vasco, que también recomienda no usar un mismo trapo para distintas tareas en la cocina.

– O utilizar la misma cáscara del huevo para separar las claras de las yemas (44%), lo que puede causar una transmisión de los gérmenes si la cáscara está contaminada (sucede en un 7% de los casos).

– Entre los resultados más inesperados destaca el relativo a la preparación de la tortilla de patatas, sobre todo entre los hombres menores de 46 años y las personas que cocinan desde hace menos de 5 años. Según la encuesta, es bastante habitual que se deje reposar la patata cocinada con el huevo, una acción nada recomendable pero muy común, con un 30% de casos. Menor incidencia presenta la costumbre, también de riesgo medio, de no separar los productos crudos y cocinados en el frigorífico, que sucede en el 17% de los casos.

Prácticas de riesgo bajo pero habituales

Entre las prácticas habituales con bajo riesgo de toxiinfección destaca el cocinado de alimentos para más de un día, (62% de la población). Sin embargo, si se separan adecuadamente los alimentos crudos de los cocinados en el frigorífico o en el congelador, el riesgo de que se produzca una enfermedad es mínimo. Lo mismo sucede si se usa el mismo tenedor para todo el proceso del rebozado (58%), o cuando se almacenan en el frigorífico los alimentos pegados a las paredes, sobre todo en el caso de los crudos. (25%).

Esta entrada se publico el viernes, enero 9th, 2015 a las 19:53 y esta guardado en LEGUMBRES. Puede seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante la fuente RSS 2.0. You can skip to the end and leave a response. Pinging is currently not allowed.

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